No se atreve a mirarse en el espejo. No se siente segura de si misma.
No siente seguridad en los demas.
No siente seguridad en su entorno.
No siente seguridad en los que dicen que la quieren.
Ni siquiera encuentra seguridad en el cigarrillo de su boca.
Y lleva asi, menos tiempo del que ella piensa, pero es como si le hubiesen abducido el cerebro. No recuerda nada de la epoca en la que sonreia. Y solo hace un mes que no le veo sus pequeños dientes entre las comisuras felices de su boca. Se le ha trasformado en una realidad permanente y lenta. Me dijo una vez, susurrando entre lagrimas, que solo queria que todo pasase, que ni siquiera queria que fuese como antes. Solo acabar.
¿y que podia yo decirla? No la dije nada, la deje ahi, viendo como se ahogaba en sus propias lagrimas, aunque no pudiese hacer nada por ayudarla, tampoco lo intente. Se le habia quitado la ilusion. No habia nada que incitase sus ganas de vivir. Una monotonia de responsabilidades que no estaba preparada para asumir la habian trastocado. Y nada podia cambiarlo. Ni siquiera el no mirarse a si misma, para ver que ya nada era igual. Preferia vivir en la mentira.
No hay comentarios:
Publicar un comentario