septiembre 25, 2013

Me estoy volviendo loca.
Cada toma de contacto es otro cuchillo que se clava en mi yugular. Cada palabra que le digo o que oigo de su boca provoca el mismo dolor que mil pirañas en una fiesta privada dentro de mi.

Y es que aun no lo entiendo. No entiendo como ha podido mentirme de esa forma. De esa forma y durante años.

No entiendo como me podia mirar a la cara, saber lo que pasaba, y callarse. ¿que esperaba, algo de suerte por nuestra parte?
Aqui no se puede ser tan ingenuo. Ni siquiera me atrevo a ver fotos. Ni siquiera a escucharle. Ni siquiera a oirle.

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