julio 17, 2013

Abrasada

llevo horas metida en esta habitación. el calor es asfixiante. mi pelo empapado se arremolina sobre mi cara, al tiempo que intento apartarlo con mis temblorosas manos.

hace días que no siento nada. que solo siento el desprecio de sus ojos posándose en mi. chillan y chillan. mi cabeza va a explotar. su cara de desdén lo dice todo. no se encuentran a gusto con esta situación pero el orgullo y el egoísmo predominan en su carácter. 
nada hace ceder su postura un ápice para que pueda respirar. cada vez hay menos oxigeno y mi cabeza esta empezando a abandonarme. el fuego chorrea por las paredes de la habitación, se ha comido toda la pintura. su insensibilidad me golpea. su falta de interés es como un cubo de agua hirviendo en el que me esta ahogando.

y como salir de aquí. no puedo, esta claro. una parte de mi chilla que sea egoísta, y salte de allí, quiere que me aleje corriendo. la otra me recuerda que entre esas cuatro paredes chorreantes hay algo importante. lo que quiero me espera fuera. pero no soy capaz de agarrar el picaporte ardiente y salir hacia ello.

en parte el miedo que tengo a lo que mas quiero es lo que me hace quedarme aquí. en realidad es un miedo absurdo y psicológico, puesto que a la hora de la verdad soy capaz de superarlo sin problemas. quizá es miedo a no superar mi miedo. miedo a lo que quiero.

oigo su voz, me llama, me pide que vuelva. me incorporo y me doy cuenta de que estoy desnuda. pero aun así hace frió. me acerco a la puerta. oigo su voz cada vez mas cerca. titubeo. tengo miedo de quemarme la piel al abrir el picaporte. pero el fuego cada vez esta mas cerca, y su voz me insiste. sin pensarlo por si me arrepiento pongo la mano en el picaporte. 

no quema, me alivia, me siento reconfortada, ahora tengo que luchar para abrirlo por lo que me espera fuera. quizá los momentos de mayor agonía.

la puerta se abre, y esta ahí, frente a mi, ya no hay miedo, ni dolor, y vuelvo a tener oxigeno. es una buena sensación. 
hasta que su voz empieza a quemar también, palabras como cuchillos. levanto la vista y veo que sigo estando en una habitación con las paredes chorreates de fuego, solo que mas grande que la anterior. cuando ha terminado su lanzamiento de palabras y cuchillos, y me ha quemado lo suficiente, se aleja. pero no veo hacia donde.

mi decisión de esperar ahí hasta que el fuego me alcance definitivamente puede ser absurda. pero para lo que me había servido la vez anterior... no quería ni arriesgarme. de repente vuelve, vuelve y apaga parte del fuego con agua, me deja beber. después se sienta a mi lado en el centro de la sala. me observa. precipitadamente y sin decir nada se va alejando de mi poco a poco... 

este fuego esta tardando demasiado en devorarme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario