Si, que ahora tú, eres lo único
que me importa. Gracias por existir. Eres tú lo único que quiero tener, no
quiero perderte, quiero que sepas que te quiero.
Como me habría gustado decirte
eso en el momento que debía. Ahora nada era lo mismo. Tu sabias que nadie te
iba a querer como yo. Todavía me pregunto como te perdí. El silencio vale más
que mil palabras. Pero para ti eso no era suficiente. No lo fue cuando me
preguntaste si te quería, cuando me preguntaste si era cierto que te había
engañado con tu mejor amiga. Quería negarlo todo, pero las palabras se
escaparon de mi cabeza. Me quede en blanco. Solo pudiste darte la vuelta, y
aunque pensabas que no te veía, se te escspó una lágrima. El mundo se me callo
al suelo. Aun no he conseguido levantarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario