noviembre 19, 2012


Si, que ahora tú, eres lo único que me importa. Gracias por existir. Eres tú lo único que quiero tener, no quiero perderte, quiero que sepas que te quiero.
Como me habría gustado decirte eso en el momento que debía. Ahora nada era lo mismo. Tu sabias que nadie te iba a querer como yo. Todavía me pregunto como te perdí. El silencio vale más que mil palabras. Pero para ti eso no era suficiente. No lo fue cuando me preguntaste si te quería, cuando me preguntaste si era cierto que te había engañado con tu mejor amiga. Quería negarlo todo, pero las palabras se escaparon de mi cabeza. Me quede en blanco. Solo pudiste darte la vuelta, y aunque pensabas que no te veía, se te escspó una lágrima. El mundo se me callo al suelo. Aun no he conseguido levantarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario