Mis ojos se abren, adormilados de toda la noche; y te buscan.
Te encuentran a mi lado, tienes una media sonrisa en la cara, aun dormido. Ya
no me imagino una mañana en la que no estés ahí, dormido o no, feliz o
enfadado, triste o con ganas de comerte el mundo, pero aquí, conmigo,
abrazándome, sin decir nada. No me faltes ni un solo día. Dejaría de disfrutar
las cosas si algo te pasara, así que abrázame.
No hay comentarios:
Publicar un comentario