noviembre 19, 2012


Es lo primero que se ve al entrar en la habitación. Esta sentada en el suelo, al lado de una vieja chispeante chimenea. Su pelo está enmarañado, y sus ojos rojos de llorar. Cada vez que me acerco sigues ahí. Cada cierto tiempo rompe a llorar violentamente. Hace días que no come, ni duerme, lleva semanas ahí sentada, sin moverse. No puede hacerse a la idea. Hace mucho que debería haber vuelto, pero no lo ha hecho. No sabe nada de él. Desde hace mucho. Y no sabe si volverá a moverse a de ahí hasta que no lo sepa, hasta que no sepa, si va a volver.

No hay comentarios:

Publicar un comentario